Casa Savia

Resulta pertinente aceptar el hecho de que, hoy en día, y desde hace ya varios años, la alimentación industrial está haciendo pedazos la salud humana y, por ende, su calidad de vida a largo plazo.

Los compuestos químicos añadidos a las tan populares y preciadas carnes para darles ese atípico y antinatural color rojo (el cual, para la mayoría de la gente, denota frescura del producto); las soluciones inyectadas a nuestros vegetales para madurarlos a la fuerza fuera de temporada; las múltiples hormonas contenidas en la leche de vaca, así como las carnes y derivados comestibles de las “aves” (ej. Nuggets de pollo); el excesivo yodo añadido a nuestra sal, el glutamato monosódico omnipresente en nuestras botanas y cubos de consomé, entre muchas otras bondades que la industria añade a nuestros alimentos son los actuales responsables, en gran medida, del deterioro de nuestra salud y el desarrollo acelerado de enfermedades como la diabetes, hipertensión y diversos tipos de cáncer.

Es bueno saber que existe gente consciente que todavía lucha por mantener alejada aquella demencia industrial de nuestras mesas y de nuestras vidas. Los propietarios del restaurante Savia son un claro ejemplo.

La primera vez que llegué a su restaurante no fue precisamente para comer, sino para tomar un curso de cocina que suelen impartir periódicamente. En éste curso aprendimos acerca de los denominados superalimentos, los cuales son alimentos que encontramos en la naturaleza con un elevado contenido nutricional tales como la chia, el coco, el cacao, los arándanos azules, el alga espirulina, la maca, entre muchos otros. También aprendimos recetas para preparar licuados y comidas que se sirven en el restaurant y recibimos una cortés invitación para tomar un curso relacionado a repostería vegana impartido por una distinguida homeópata de la península.

Semanas después de aplicar lo aprendido, decidí regresar en un par de ocasiones por más inspiración a su restaurant y conocer nuevos sabores a experimentar y llevar a mi cocina.

La primera de éstas veces fue un día viernes, día en el que suelen preparar hamburguesas veggie como especial. El platillo completo consistió en una crema de calabaza (sin lácteos), la hamburguesa, arroz integral, ensalada y un licuado de mango “con otras frutas” (¿?).

Soy amante de las cremas de verduras y hortalizas, así que probé muy entusiasmado la crema de calabaza que nos trajeron y la cual tenía muy buena presentación, tan solo para encontrarme con la desagradable sorpresa de que estaba algo insípida y aguada. Noté en ella la clásica mala costumbre de los restaurantes que echan agua a las sopas y cremas para que rindan más porciones en detrimento del sabor y la calidad. Honestamente, si consideramos lo que cobran por paquete o combo ($65) se me hace un descaro que todavía procuren “estirar” de esa manera los insumos.

La hamburguesa, por su parte, tenía una presentación clásica y un sabor bastante bueno y especial para ser hamburguesa de soya, supera incluso muchas de las hamburguesas que he comido en la calle y en restaurantes, tanto de comida rápida como especializados, una de las mejores que he probado, sin duda.

Aquella primera experiencia me generó sentimientos encontrados. Había disfrutado la hamburguesa pero me había decepcionado la crema. El arroz integral fue bueno pero no tenía sal añadida para hacerlo más saludable y natural y podría no ser del gusto de cualquiera, la comida en general fue buena pero no justifica lo que pagas por ella, no obstante, como era aún muy pronto para emitir un juicio, decidí regresar en otra ocasión.

Durante la segunda visita tenía muchas ganas de probar sus chilaquiles más sin embargo desistí por temor a que me sirvieran una porción muy reducida de éstos con un sabor muy simple, lo cual haría que no valiera la pena invertir $65 en un plato tan sencillo y sin gracia, por lo que decidí optar por el chile relleno, uno de los especiales del día acompañado de un buen vaso de té negro para beber. Para mi buena fortuna, la encargada nos advirtió a mi acompañante y a mí que el arroz se les había agotado y nos preguntó si deseábamos que nos incluyeran una porción de chilaquiles en lugar de arroz a lo que inmediatamente respondí que sí sin siquiera pensarlo. El platillo resultante fue bastante vistoso.

Contrario a mis expectativas, el chile relleno se llevó la medalla a la insipidez. La soya con la que lo rellenaron no tenía nada de sabor, simplemente la hirvieron en agua con pimienta y la usaron de relleno para el chile (mal)desvenado. Al masticarlo sentías que masticabas algo, pero no lograbas descifrar qué hasta que mordías un pedazo de chile y te enchilabas. Decepcionante. Contrario a esto, los chilaquiles fueron maravillosos, la tortilla suave, el tomate bien condimentado, el queso en porciones adecuadas. Pese a la sencillez del platillo, el sabor fue sorprendentemente bueno.

Una de las peculiaridades de la cocina de Savia es que no suelen añadir mucha sal a los platillos y siempre tratan de apegarse a lo natural en la medida de sus posibilidades, esto podrá no ser del gusto de muchos, pero le encanta a otros tantos clientes fieles con los que cuenta el restaurant. Lo más interesante es que más que otro restaurant, los dueños lo han hecho parte importante de todo un movimiento descentralizado alrededor del país que aboga por una alimentación más saludable, trato ético a los seres vivos (humanos y animales por igual) y una vida digna. Y no es para menos: manifestaciones contra megacorporaciones malignas en materia alimentaria (ej. Monsanto), difusión de ideas políticas alternativas y de lucha social, así como de información que no suele ser publicada en los mass media; promoción del conocimiento sobre la cultura maya, música de culturas autóctonas, talleres de cocina y meditación, entre muchas otras cosas hacen de Savia un punto de reunión e información para cada vez más gente consciente y despierta en nuestra ciudad. Quizá la comida del restaurant no sea del gusto de todos (yo sigo aún con opiniones encontradas sobre sus platillos y precios) pero Savia es un lugar que debe seguir existiendo y formar parte del estilo de vida de mucha gente. Sin duda lo visitaré nuevamente.

P.D. La casa Savia está ubicada en la calle 59 entre 52 y 54 del Centro Histórico de la Ciudad de Mérida.

http://saviayuc.wordpress.com/

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Almorzando en Wok to Walk Montejo.

Una de las pocas franquicias donde todavía vale la pena comer mientras uno recorre las calles de Mérida es Wok to Walk, siempre y cuando uno disfrute de la comida oriental.

Me recuerdo hace algunos ayeres, caminando por la avenida 7 en Altabrisa, refugiándome en éste restaurant mientras disfrutaba un wok de tallarines verdes, vegetales, tofu y salsa de curry con coco mientras veía la lluvia caer por la ventana y el HRAE en el horizonte. Fue una tarde especial. Sigue leyendo

Apuntes sobre la cata de vinos.

  • Las diferencias en el sabor entre distintos vinos se deben a los diferentes grados de acidez, azúcar, taninos y alcohol
  • Si el vino se elabora con una misma variedad de uva se denomina monovarietal
  • Si el vino se elabora con diferentes variedades de uva se denomina coupage
  • En el viejo mundo (Europa) al vino se le suele nombrar de acuerdo a la región donde fue elaborado
  • En el nuevo mundo (América, Sudáfrica, Nva. Zelanda) el vino se nombra de acuerdo a la variedad de la uva con la que se elaboró.
  • La edad del viñedo afecta el sabor del producto final. A mayor edad, menos uva produce y con mayor intensidad en su sabor.
  • La cepa puede llegar a vivir más de un siglo.
  • En los climas fríos, se producen vinos de mayor acidez y un sabor más sutil.
  • En climas templados se producen vinos con un sabor más afrutado, un mayor grado de alcohol y un menor grado de acidez.
  • En el viejo mundo se emplean algunos sistemas de clasificación extras para señalar viñedos que resaltan debido a su calidad. Ejemplo de ello son los términos grand crû ypremier crû.
  • La añada indica cuándo se vendimió la uva.
  • Si el vino fue ensamblado con uvas de diferentes añadas, ésta no se indica en la etiqueta.
  • En climas fríos puede haber mucha variación climatológica durante la vendimia anual, lo cuál afecta las características del vino acabado.
  • En climas templados las variaciones entre un año y otro no suelen ser tan marcadas. Por ello la añada no es tan relevante en los vinos producidos en dichos lugares.
  • La madera de la barrica de roble, donde es almacenado el vino antes de ser embotellado, le da a éste un sabor distintivo, más no todas las variedades de uva roportan bien los intensos aromas del roble.
  • La mayor parte de los vinos se elaboran para ser consumidos jóvenes. Su ciclo de vida es reducido y no mejoran con el paso del tiempo.
  • Los vinos hechos con uva de mejor calidad mejoran durante la crianza en barricas y su embotellado.
  • Variedades de uvas blancas que envejecen bien: Chardonnay, Riesling, Chenin blanc, albariño, garnacha blanca, semillon.
  • Variedades  de uvas tintas que envejecen bien: Cabernet Saugvinon, Merlot, Syrah / Shiraz, Nebbiolo, Sangiovense, Tempranillo, Monastrell, Pinot Noir.
  • Los vinos deben ser transparentes y limpios.
  • Si no es vino de aguja, la prescencia de burbujas puede indicar que el vino no está en buen estado.
  • Se pueden hallar cristales granulados en el vino, éstos son irrelevantes y se les llama tártratos.

Fuente: La cata de vinos. Nicolle Croft, Vinuversidad del vino, Ed. Folio

Otra visita a Dafnis

Ésta tarde visité con el Sr. Kira uno de los restaurantes Dafnis. Sin duda, una de las franquicias locales de mayor crecimiento durante el año pasado.

Dicho restaurant se especializa en la “comida sana”, de ahí que ofrezca alternativas vegetarianas en su menú y opciones con “carnes blancas” (si es que algo de saludable encuentran en ello sus comensales…) Sigue leyendo

Soy experiment #1

Guiso de soya a la naranja

Nombre: Guiso de soya a la naranja

Ingredientes:

  • Zanahoria
  • Apio
  • Tomate
  • Pimiento morrón
  • Chile poblano
  • Naranja dulce
  • Recado para marinar bistec “la extra” (caja verde)
  • Aceite de maíz
  • Ajo
  • Pimienta molida
  • Salsa de ostión
  • Salsa de soya
  • Paprika
  • Cebolla
  • Soya deshidratada “Soya Pac sabor res”

Tiempo de preparación: De 25 a 30 minutos

Sabor: Dulce con un ligero picor.

Ingredientes predominantes:

  • Zanahoria
  • Apio
  • Naranja

Ingredientes extra sugeridos:

  • Más apio y hortalizas
  • Más zanahoria
  • Piña
  • Jícama

Ingredientes a suprimir:

  • Tomate
  • Salsa de ostión
  • Chile poblano
  • Sal

Calificación: Surprisingly Good!

Anotaciones:

Se encuentran sabores a “pollo a la piña” que venden en el restaurant de comida cantonesa de la cupules  y a pizza Hawaiana.

No tuvo progenitora…

  • Tres paquetes de Tofu firme $89
  • 1lt de leche de soya orgánica light $26
  • Sustituto de huevo en polvo $80
  • 250g de Tofu a las finas hierbas $45
  • Carne de soya hidratada Global Nutrition $30
  • Caja con 12 lt de leche de arroz orgánica $220
  • 12 huevos orgánicos $36
  • Paquete con 14 hambuguesas vegetales $180
  • 1 bolsa de edamames orgánicos $120
  • Caja con 80 rollitos primavera rellenos de vegetales frescos $186
  • Caminar durante horas buscando comida vegetariana para terminar comiendo un hotdog con Coca-Cola en Costco, no tiene precio.
  • Que en la tienda de productos orgánicos le cobraran $240 por 2 paquetes de queso panela orgánico de 400 gr a una señora sin decirle que estaba de oferta y que costaba $70 por 400gr no tuvo madre… :@

Hay yucatecos a los que les encanta despilfarrar el dinero en tonterías por que, según ellos, “les sobra” y hay comerciantes yucatecos a los que les encanta exprimirle dinero a sus consumidores por que, según ellos “les sobra”.

Al final, no conseguí las manzanas orgánicas ni la berenjena que deseaba encontrar. 😦

Nachos de soya al pastor
Los nachos de soya al pastor de los restaurantes Dafnis

Bajo la sombra de un árbol viejo

Las personas tenemos la mala costumbre de dejar las cosas para otro día, eso incluye compromisos, citas, trámites, obligaciones de diversas índoles, etc. Siempre nos proponemos X o Y objetivo que esperamos alcanzar algún día, aunque sea algo realmente sencillo que podría hacerse al momento. Al dejarlo para otro día, suele quedar escondido en alguna parte de la memoria del individuo hasta ser desempolvado por Z circunstancia que nos rememora el objetivo que alguna vez nos propusimos y volvemos a dejarlo para después ya que no lo teníamos contemplado todavía entre los planes del día. Algo así me sucedió.

Durante más de tres o cuatro años que fui a la universidad en autobús, pasaba casi todos los días entre semana justo en frente de un restaurant vegetariano de reconocida antigüedad llamado El árbol y solía prometerme a mí mismo “en mi próximo cobro vendré a almorzar acá”.

Supongo que está de más decir que pasaron los años y no visité dicho restaurant. Casi a diario lo veía ahí en la esquina de las Calles 25 con 12 de la García Ginerés con su notable deterioro debido a la vejez del predio, imagen sencilla de aires tan discretos y la incertidumbre que causa la especulación acerca de la calidad y sabor de los platillos de un restaurant 100% vegetariano en una ciudad donde la gastronomía debe su identidad y distinción a la carne de puerco. Eran tantas mis dudas y mis inquietudes que el pasado 23 de diciembre, después de 4 años y medio de proponérmelo y dejarlo para después por fin visité al susodicho.

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