Internet, Nuevo Orden Mundial y la pérdida de identidad II: tendencias y cloud computing
by Carlos S. Reich
Éste artículo es continuación de: Internet, Nuevo Orden Mundial y la pérdida de identidad: redes sociales.
En un futuro, todos tendremos un perfil público y un ID abierto por internet. Hablaremos por nuestros móviles via VoIP (o su evolución), los gobiernos sabrán siempre dónde andamos, dónde comemos y a dónde viajamos gracias a la geolocalización y siempre sabrán lo que pensamos gracias al microblogging y las redes sociales que, poco a poco, le quitan a la gente la necesidad de pensar para sí mismos y los inducen a compartir lo que están pensando con todo el mundo, por mas irrelevante que pueda ser.
Hoy en día, si observamos la evolución de la web, notamos esa extraña tendencia a hacer público todo cuanto sea posible. Hacer público lo que uno lee, lo que uno piensa, los lugares que visita y lo que a uno le gusta en general. Información suficiente para que una entidad cualquiera, con los bots y algoritmos adecuados, pueda crearse un perfil nuestro basado en lo que compartimos, no importa si es con nuestros amigos, con nuestra familia o para nosotros mismos pues en el caso de muchas empresas que nos ofrecen redes sociales, éstas se hacen con los derechos de autor sobre el contenido que publicamos y se reservan el derecho de hacer el uso que se les antoje con nuestros datos. Tal es el caso de Facebook, quien obtiene jugosas ganancias con la venta de información privada de sus usuarios a sus asociados.
A ésta tendencia debemos añadirle una nueva moda que está revolucionando la oferta de servicios por internet: El Cloud Computing.
La computación en la nube nos permite disponer de nuevos servicios como el respaldo de datos, sincronización de los mismos en diversos dispositivos, streaming de música, sistemas operativos, etc. Todo ello alojado en granjas de datos, propiedad de grandes corporaciones que nos ofrecen éstos servicios y que desconocemos el uso que den a nuestra información.
Ya que la nueva moda es también el desarrollar sistemas operativos en la nube, podemos especular acerca de que, en el futuro, ya no serán tan necesarios los discos duros para el almacenamiento de datos pues, al estar siempre en la nube, nosotros (y empresas/gobiernos) podremos acceder a ellos desde cualquier punto donde podamos conectarnos a internet.
Todo ésto convierte al internet en el arma de dominio perfecto ya que por medio de él, el establishment puede acceder a información que sería inaccesible si tan solo se almacenara en nuestra mente, ordenadores o en la privacidad de nuestras casas; y lo peor es que todos estamos siendo cómplices de ésta burla y atroz.
También podemos aunar a ello las nuevas predicciones de especialistas acerca de que el dinero dejará de ser usado durante los próximos años para dar paso a un nuevo sistema de pagos mediante nuestro smartphone u otros dispositivos móviles. Ello me pone a pensar ¿Qué pasaría si un gobierno o empresa decide borrarte de los registros electrónicos? Si electrónicamente no existes, entonces no tendrás manera de pagar ya que el efectivo será inútil en algunos años.
¿Y qué pasaría si nuestra id, perfil y otros registros electrónicos representativos fuesen borrados por igual? ¿Y si alguien borrara o bloqueara nuestro acceso a la nube de datos? La respuesta es obvia: Dejaríamos de existir. No tendríamos acceso a nada, ni a comida, ni a transporte público, ni al trabajo. Todo ello suena a distopía y sin embargo, ese es el mundo al que nos estamos orillando poco a poco. Un mundo dónde un gobierno supranacional y megacorporaciones tienen registro y control total sobre nosotros y en el que, a futuro, bastará con un SHIFT + Supr para que los poderosos hagan que sus opositores dejen de existir.
A eso algunos lo llaman modernidad, otros reino de la bestia. Yo le llamo Nuevo Orden Mundial.