Internet, Nuevo Orden Mundial y la pérdida de identidad: Redes sociales
by Carlos S. Reich
Facebook es la máquina de espionaje más terrible del mundo, jamás inventada
Julian Assange.
Fundador de Wikileaks
Recientemente he comenzado a utilizar y reutilizar diversas redes sociales.
Cuando alguien antisocial comienza a usar una red social, el resultado puede ser muy interesante o muy desagradable.
Dejando a un lado lo anterior, el uso moderado de dichos fenómenos del presente siglo, que han venido a revolucionar la forma en la que se comunican las personas; para bien y para mal, me ha traido reflexiones acerca de su verdadero propósito y ha acrecentado en mí el temor y la certeza de que, cada vez más, nos acercamos a la distopía; a la sociedad Orwelliana; a un nuevo orden mundial.
Hace varios años, la aversión hacia la privacidad comenzó a dejarse entrever con las acciones de empresas como Microsoft quienes, con su influencia monopólica y proyectos de código privativo, minaban poco a poco nuestra información de uso mediante Backdoors en su sistema operativo.
Años más tarde, se desarrollaría la nueva tendencia del espionaje, la cual marcaría un hito en la forma en la que somos “seguidos”; ahora era por internet. Poco a poco comenzaron a escucharse rumores acerca del uso de cookies para el tracking de información, primero con fines publicitarios, posteriormente con fines más ideológicos.
Fueron éstos sucesos los que revolucionaron el internet, la publicidad y la forma de hacer negocio por medio de éstos dos. No obstante, pocos se percataban del verdadero fin de dichas acciones: “El recabamiento de información privada”. El seguir a las personas, sus hábitos de navegación, sus gustos y preferencias y las cosas que se comunicaban por correo electrónico era información valiosa para empresas de estadística, publicidad, informática y gobierno.
Progresivamente, fueron comenzando diversos experimentos sociales que servirían de referencia hacia el entonces largo camino a recorrer para el establecimiento de una utopía (para el 1% de la población) y una distopía (para el 99% restante).
Relativo a la forma de comunicación, se puede decir que fue evolucionando el modo en el que las personas se conectaban unos con otros y se iba haciendo más pequeño el mundo. Primero via email, posteriormente salas de chat públicas o canales IRC y después la mensajería instantánea. Fue ahí cuando empresas como Microsoft, Yahoo! Y Google sacaron un buen hueso. Ahora no sólo se hacían más populares debido a la necesidad de una cuenta de correo para uso de sus servicios de mensajería, sino que también podían guardar en sus servidores todas las conversaciones que uno llevara a cabo por medio de sus clientes de mensajería y darles así el uso que desearan si lo consideraban relevante o necesario.
Otra arma de espionaje fueron los buscadores de internet, de entre los cuáles Google se consolidó como el indiscutible y más malévolo líder de entre las tres empresas antes mencionadas.
Google comenzó a amasar una gran fortuna debido a sus aberrantes políticas de privacidad, las cuales permitían a la empresa espiar (literalmente) a sus usuarios; recabar información de éstos. Una vez que alguien hacía una búsqueda en G, M o Y!, aceptaba automáticamente los términos de uso y las políticas de privacidad de éstas empresas y en éstos venía claramente descrito que dichas empresas se reservaban a recolectar datos personales tales como la dirección IP, términos de búsqueda, localización etc., recopilando al corto plazo una gran lista de información lo suficientemente útil como para crear un perfil de cada usuario en base a sus búsquedas e intereses. Google, gracias a su potente motor de búsqueda obtuvo la preferencia de los usuarios a nivel mundial y ésto le dio margen para cometer acciones cada vez más y más reprochables.
Hasta hace relativamente poco tiempo, Google era llamado por todos El Gran Hermano de Internet. Comenzó a desarrollar servicios (de calidad, hay que admitir) que inducían a la gente a otorgarle cada vez más y más información y aspectos de su vida privada a los usuarios. RSS para blogs, servicio de bookmarks, readers, calendarios, agendas, email, blog, DNS, etc. Años más tarde dio un gigantesco salto y marcó una nueva pauta acerca de cómo se debe violar la privacidad del usuario lanzando su propio navegador web: Google Chrome.
El navegador Chrome, pese a estar basado en un desarrollo de código abierto (Chromium), posee ciertas modificaciones de miedo para que el usuario sea siempre perjudicado. Entre dichas modificaciones está el hecho de que cada navegador posee un identificador único a nivel global y éste mina la información y hábitos de navegación de cada uno de sus usuarios hacia los servidores de Google para que la empresa se siga enriqueciendo al vender nuestra información privada o proporcionarla para una gran base de datos mundial.
La popularidad de ésta empresa se incrementó a velocidad sorprendente en muy pocos años pero ello, también comenzó a traer consigo diversas denuncias por parte de las personas, ONG’s y personajes de la vida pública de diversos países que comenzaron a denunciar lo indignante que era el que Google abusara de su poder y popularidad en perjuicio de sus usuarios.
Desafortunamente para los de Silicon Valley, sólo era cuestión de tiempo para que alguien más joven y mas guapo le quitase el trono al rey. Mientras Google se volvía el Gran Hermano y Rockstar de la internet, un noble hijo de Sión, usurando la idea de uno trio de Goyim, diseño en su tiempo libre una nueva red social que vendría a revolucionar el mundo y a la que ahora todos llamamos Facebook.
M. Zuckerberg creo Facebook robándose la idea inspirándose en la idea de los gemelos Winklevoss para dar forma a su nuevo juguete. Posteriormente, mientras la red se hacía cada vez más y más popular y se expandía por el mundo como un virus o un cáncer, consiguió el apoyo de grandes promotores de un nuevo orden mundial basado en la esclavitud y la pérdida de identidad, de entre los cuáles, el más destacado fue el Banco Goldman Sachs, quizá el banco que más ganancias sacó de la crisis financiera del 2008 y cuya avaricia provocó el endeudamiento de países enteros, cuyas consecuencias observamos hoy con la crisis de la zona euro y la baja en la calificación crediticia estadunidense. Goldman Sachs y sus socios, vieron en FB una nueva era.
Con la consolidación de Facebook como líder entre las redes sociales, un nuevo experimento social había comenzado…
Hoy en día, Facebook ha destronado a Google como el Gran Hermano y ésto gracias a la naturaleza de las redes sociales, las cuáles facilitan la recopilación de datos más concretos. Ahora es FB quien nos vigila, quien sabe nuestros gustos, nuestras inquietudes, conoce a nuestras amistades y sus intereses también, sabe en dónde estamos y gracias a las aplicaciones móviles, sabe por dónde nos movemos y conoce bien nuestros recorridos. Lo peor del caso, es que sus políticas de privacidad son todavía más atroces que las de Google, el cuál ya está pareciendo un blanco conejito al lado del monstruo azul de Sión. Cada vez que uno publica algo en dicha red social o sube fotos e información, le está cediendo a la empresa los derechos de autor sobre dicha información. Es decir, le estamos entregando nuestra vida y nuestros pensamientos a dicha empresa y sus asociados.
Facebook es la más reciente señal en el camino que somos obligados a seguir hacia el establecimiento de un nuevo orden mundial. Es lo más cerca que el establishment y la bancocracia han estado de una gran base de datos de proporciones mundiales y es solo el comienzo. En el futuro veremos más y más experimentos similares, uno más grande y ambicioso que el otro. Que pena que las personas en la actualidad no tengan la capacidad de razonar y se mantengan estúpidos con las banalidades de la cultura mainstream.
En otra entrada, ampliaré más sobre el tema y hablaré sobre otro fenómeno vinculado al New World Order que hace más y más evidente que, en un futuro, bastará un Shift + Supr para borrar la identidad y vida de una persona: El Cloud Computing.
Enlaces de interés:
Facebook y la creación de perfiles de personas no registradas
Facebook y la violación de privacidad
Facebook desea acabar con el anonimate en la red
Cisco y HP participan con China para vigilar a la población
Modelos de negocio Twitter y Facebook
Facebook y el almacenamiento de información borrada


[...] y tiempo necesarios para continuar con los artículos pendientes de consultoría e “Internet, Nuevo orden mundial y la pérdida de identidad“. He decidido crear un nuevo blog para subir fotografías que vaya tomando por la [...]
[...] Éste artículo es continuación de: Internet, Nuevo Orden Mundial y la pérdida de identidad: redes sociales. [...]